Ha llegado el momento de cambiar la ropa de cama y preparar nuestro dormitorio para la temporada otoño-invierno. En este artículo te damos los mejores consejos para disfrutar de un ambiente acogedor y renovar los textiles de tu dormitorio. ¡No dejes que el cambio de temperaturas te pille por sorpresa!

¿Colcha o edredón?

La colcha es una pieza textil ideal para el entretiempo. Sin embargo, de cara a los días más fríos tiene una finalidad más bien decorativa, ya que el relleno no suele ser demasiado grueso. Durante los días de invierno suele usarse como complemento para darle un plus de confort al espacio.

En cambio, el edredón sí que está diseñado para abrigar. Suele contar con un relleno acolchado de fibra sintética o de plumón. Este último está más indicado para la temporada de invierno. El único inconveniente es que el relleno va cosido y no se puede quitar, por lo que para los días más frío conviene combinarlos con unas mantas para aportar más calor a nuestro dormitorio.

Prepara la funda nórdica para los días fríos

Si el frío ya ha llegado siempre puedes recurrir a una funda nórdica. Las ventajas de las fundas nórdicas es que permiten incorporar más relleno, por lo que es la opción más recomendada para los días más fríos.

Opta por los rellenos naturales. Ofrecen mayor confort y funcionan como excelentes aislantes térmicos. Además, son transpirables y tienen un tacto más agradable. ¡Verás como no querrás abandonar el calor de la cama!

Viste el suelo con alfombras

Las alfombras son un accesorio imprescindible de cara al otoño. Aportan calidez al ambiente y protegen nuestros pies del frío. Ten en cuenta que muchos suelos están fabricados con materiales que son conductores del frío, y una alfombra te permitirá resguardarte y mantener los pies calentitos.

La lana, el algodón o la poliamida son materiales ideales para esta época del año. Son tejidos que nos ayudarán a aislar el frío y convertirán tu dormitorio en un espacio mucho más acogedor.

Elige mantas y sábanas aislantes

Si eres de los que prefieren resguardarse en la cama entre capas y más capas, las mantas no pueden faltar en tu ropa de cama. Puedes colocarlas a los pies de la cama para mantener tus pies siempre calentitos. Eso sí, de cara al invierno lo mejor es incorporar sábanas de franela, coralina o pirineo a tu equipo de descanso.

También existen sábanas especialmente diseñadas para esta época del año. Por ejemplo, las sábanas de satén son una opción ideal para el entretiempo. Guardan muy bien el calor y además ofrecen un tacto sedoso y muy agradable.

Pero si eres de los que suele pasar calor durante la noche, puedes optar por las sábanas de lino. Aunque es un material que se asocia mucho al verano, tiene propiedades termorreguladoras y conserva muy bien el calor en los días fríos.

Comprueba el estado de tu colchón

Recuerda comprobar el estado de tu colchón, ya que si está demasiado desgastado, lo mejor será cambiarlo antes de la llegada del invierno. En caso de que quieras renovar tu viejo colchón, los colchones con termorregulación son la opción más recomendable. Además, estos modelos resultan ideales tanto para verano como para invierno.

Algunos modelos están fabricados con dos caras bien diferenciadas: una para invierno, diseñada con materiales más cálidos, y otra para el verano, compuesta de materiales más frescos que favorecen una buena ventilación. Si este es tu caso, asegúrate de que el colchón está colocado sobre la cara correcta. Así disfrutarás de un descanso de calidad, te sentirás más cómodo y dormirás mejor.