Hoy en día es cada vez más habitual buscar un entorno más sano y natural para nosotros y nuestra familia. Los químicos y productos sintéticos son a menudo malos para la piel, para las personas con sensibilidades químicas o alergias. En esta búsqueda no podemos olvidarnos de los colchones, ya que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo. Por eso, apostar por colchones naturales puede suponer una mejora significativa en nuestra salud.

Tipos de colchones bio

La fibra de coco, el lino, el cáñamo… Son solo algunos de los materiales naturales que se utilizan en colchonería. Repasamos algunos de los que podemos encontrar en el mercado y sus ventajas:

Látex

Si hay un material natural que aporte un confort extraordinario es el látex. El látex es uno de los materiales más elásticos que existen. Los colchones fabricados con este material ofrecen una excelente adaptabilidad, son altamente transpirables, poseen propiedades antibacterianas naturales, y son respetuosos con el medio ambiente. Además, con los cuidados adecuados, son colchones con una durabilidad superior a la habitual.

Lana

Durante muchos años la lana fue uno de los principales materiales que se usaban para fabricar colchones. Con los avances tecnológicos y la creación de nuevos materiales, la lana dejó de usarse, pero ha vuelto a recuperarse como un material excelente para el descanso gracias a sus propiedades.

Una de sus mejores características es que ofrece una excelente regulación térmica: es cálida en invierno y fresca en verano. Además, también tiene propiedades antialérgicas y antiácidos, es transpirable y tiene una gran elasticidad.

Seda

La seda es otro de los materiales utilizados en los colchones bio. Este material, producido por los gusanos de seda como parte de su periodo de incubación, es hipoalergénico, evita la acumulación de olores, es suave, aislante y muy resistente.

Lino

El lino es una fibra de origen totalmente natural. Es un producto de alta calidad y muy suave. También tiene propiedades antialérgicas, es resistente y duradero y absorbe y evacua la humedad de forma eficiente. Además, tiene la capacidad de reducir la temperatura corporal y relajar los músculos.

 

Ventajas y desventajas de los colchones naturales o bio

Como todo, los colchones naturales o bio tienen sus ventajas, pero también sus inconvenientes. Te contamos cuáles son:

Ventajas de los colchones bio o naturales

Tal y como hemos ido viendo en la descripción de los diferentes tipos de materiales que más se usan en la fabricación de este tipo de colchones, sus principales ventajas son:

Alta comodidad

Gracias a los materiales naturales, los colchones naturales o bio suelen ser más duros en el centro, donde tiene que sujetar más peso, por lo que son ideales para administrar el peso del cuerpo.

Son antiácaros y antialérgicos.
Conducen y disipan el calor
Resultan fáciles de limpiar.

Desventajas de los colchones bio o naturales

Las desventajas de estos colchones son escasas. Pasan por el hecho de que no tienen doble cara y que no se recomiendan para personas muy pesadas.

Colchones naturales para proteger el medio ambiente

Como puedes ver, pues, los colchones naturales no solo están pensados para conseguir un mayor confort, sino que también pueden contribuir a tu bienestar al ser fabricado con materiales que cuiden tu salud y, al mismo tiempo, al medio ambiente.

Controla tus alergias con colchones bio

Además de tu colchón, también te recomendamos que uses almohadas, ropa de cama o pijama de fibras naturales y ecológicas. Los colchones bio y la ropa de cama natural son hipoalergénicos, y además ayudan a combatir la presencia de ácaros y otros agentes.

Si tienes problemas de alergias o sensibilidades químicas, o simplemente buscas un entorno natural para tu descanso, no dudes en consultar con nuestros asesores sobre todas las opciones disponibles de colchones bio. Si tienes dudas, pregúntanos para saber qué tipo de colchón se adapta mejor a tus necesidades y, sobre todo, a tu descanso.