Nuestra cama es como nuestro santuario, y como tal, es normal que queramos mantenerlo lo más limpio posible, ya que de ello depende también nuestro descanso.
Actualmente, la mejor forma de mantener un colchón limpio es protegiéndolo con un buen cubre colchón. Atrás quedan ya aquellos cubre colchones plásticos que daban mucho calor e incluso hacían ruido. Sin embargo, aunque usemos un protector de colchón, se recomienda limpiar el colchón cada cierto tiempo para evitar la acumulación de polvo y ácaros. Son gestos que no cuestan nada y que tienen beneficios directos para nuestra salud.
Cómo limpiar el colchón
Se recomienda limpiar el colchón cada cierto tiempo, por ejemplo, una vez cada mes y medio, dependiendo del tiempo que haga y de las condiciones en las que vivamos. Para ello, basta con retirar el cubre colchón y aspirar toda la superficie para quitar el polvo que se puede haber acumulado. Lo ideal es aprovechar para girar o voltear el colchón y dejarlo «al aire» durante un par de horas, con las ventanas abierta para ventilarlo lo máximo posible.
Es cierto que lo ideal sería sacar el colchón al exterior y dejar que el sol actuase sobre él, pero sabemos que eso no es siempre posible. Por eso, cada día se recomienda, antes de hacer la cama, dejar que el colchón se airee un mínimo de diez minutos.
El momento de ventilar el colchón es también el ideal para lavar su protector. La mayoría se pueden lavar en la lavadora y secarse en la secadora. De esta forma eliminarás todo el polvo acumulado y tendrás tu equipo de descanso limpio y listo para hacer la cama y dormir a pierna suelta.
Limpiar el colchón cuando hay manchas
Los accidentes ocurren: un líquido que se derrama o un «escape» en el caso de los más pequeños son algunas de las situaciones en las que nos veremos obligados a echar mano de otras técnicas de lavado para que nuestro colchón cuente con las mejores condiciones higiénicas.
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Manchas secas
Hay que tener en cuenta que debemos evitar mojar el colchón en exceso al limpiarlo. La humedad puede provocar malos olores y corroer algunos tejidos.
Cuando las manchas ya están secas, cogeremos un paño humedecido en agua con jabón neutro y poco a poco empezaremos a frotar desde los bordes de la mancha hacia el interior. También podemos utilizar una mezcla de agua con vinagre blanco y una cucharada de bicarbonato, y con un cepillo suave frotar hasta que la mancha desparezca.
Un método casero que da buenos resultados es aplicar vinagre blanco directamente en la mancha y bicarbonato. La efervescencia que se produce hace que la mancha se disuelva. Hay que dejar secar por completo y a continuación pasar el aspirador para retirar el bicarbonato.
Si la mancha persistiera, humedece una esponja con agua oxigenada y trata la mancha con movimientos circulares.
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Manchas mojadas
Las manchas mojadas son muy comunes en las camas infantiles debido a las «fugas» nocturnas. Lo primero que hay que hacer ante este tipo de manchas es eliminar todo el líquido posible con un trapo absorbente. Después, empieza a limpiar la mancha con un cepillo o esponja humedecidos en agua fría con jabón neutro o detergente. Deja que se seque totalmente antes de volver a utilizarlo. Si puedes sacar el colchón al exterior y que se seque al sol, aún mejor.
Elimina los malos olores del colchón
Muchas veces, tras limpiar colchón y liberarlo de las manchas, pueden quedar rastros de olores que no son agradables. Para eliminarlos tendrás que espolvorear el colchón con bicarbonato de sodio e introducirlo en una bolsa o cubrirlo con un plástico durante al menos ocho horas. Pasado este tiempo, aspira el colchón para retirar el bicarbonato, que habrá absorbido cualquier rastro de mal olor.
En Garcia Brufau somos expertos en el descanso, y como tales, nos preocupamos por el estado de tu colchón. Si necesitas saber cualquier cosa sobre su mantenimiento y limpieza, contáctanos y te ayudaremos en lo que necesites.
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